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Desechos de hormiga arriera (Atta mexicana Smith), un abono organico para la produccion horticola

by J Fortanelli Martinez, M E Servin Montoya
Terra Chapingo ()

Abstract

= Refuse of leaf-cutting ant (Atta mexicana Smith), an organic fertilizer for vegetable production. The refuse of the leaf-cutting ant (Atta mexicana Smith) is a potential resource for organic fertilization of field crops and is used as vegetable manure on small-irrigated farms in semiarid lands. Nest distribution and abundance, the nutrient value of the refuse and its use by farmers was studied in the oasis of Santa Maria del Rio, San Luis Potosi, Mexico. Ant colonies were located in areas surrounding agricultural fields. Samples of this refuse were analyzed for N, P, K, Ca, Mg, organic carbon, and pH. Interviews with farmers were conducted in order to determine their method for using this refuse. The ant refuse had a high N content and a low P level. The average pH was 5.8. This refuse is used primarily as a fertilizer for Cucurbita pepo L. Farmers fill each planting hole (locally called "cajete") with 300 to 600 g of this organic fertilizer before sowing.

Cite this document (BETA)

Available from redalyc.uaemex.mx
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Desechos de hormiga arriera (Atta...

TERRA Latinoamericana
Universidad Autónoma Chapingo
terra@correo.chapingo.mx
ISSN (Versión impresa): 0187-5779
MÉXICO




2002
Javier Fortanelli Martínez / María Eugenia Servín Montoya
DESECHOS DE HORMIGA ARRIERA (ATTA MEXICANA SMITH), UN ABONO
ORGÁNICO PARA LA PRODUCCIÓN HORTÍCOLA
TERRA Latinoamericana, abril-junio, año/vol. 20, número 002
Universidad Autónoma Chapingo
Chapingo, México
pp. 153-160




Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México

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DESECHOS DE HORMIGA ARRIERA (Atta mexicana Smith), UN ABONO
ORGANICO PARA LA PRODUCCION HORTICOLA
Refuse of Leaf-Cutting Ant (Atta mexicana Smith), an Organic Fertilizer for Vegetable Production

Javier Fortanelli Martínez1 y María Eugenia Servín Montoya1

RESUMEN

Los desechos de hormiga arriera (Atta mexicana
Smith) son un recurso potencial para la fertilización
orgánica en áreas hortícolas minifundistas semiáridas.
Este material se recolecta y se utiliza en Santa María
del Río, San Luis Potosí, México, como abono para
hortalizas. En ese lugar se realizó un estudio para
conocer la distribución y abundancia de colonias de
A. mexicana, el valor nutrimental de sus desechos y
su forma de utilización. Para ello, se registraron los
nidos existentes en los agostaderos que rodean las
áreas de cultivo y se recolectaron muestras de
desechos en cada uno; a cada muestra se le determinó
su contenido de N, P, K, Ca, Mg, C orgánico y pH.
Asimismo, se efectuaron entrevistas con agricultores
acerca de esa técnica de fertilización. El desecho de
hormiga arriera destaca por su elevado contenido de
nitrógeno y pH ácido (5.8); sin embargo, su contenido
de fósforo es bajo. Este abono se emplea
principalmente en el cultivo de calabacita (Cucurbita
pepo L.), en dosis de 300 a 600 g por mata (o
“cajete”), antes de la siembra.

Palabras clave: Hormigas defoliadoras, agricultura
orgánica, agricultura tradicional, San Luis Potosí,
México.

SUMMARY

The refuse of the leaf-cutting ant (Atta mexicana
Smith) is a potential resource for organic fertilization
of field crops and is used as vegetable manure on
small-irrigated farms in semiarid lands. Nest
distribution and abundance, the nutrient value of
the

1
Instituto de Investigación de Zonas Desérticas, Universidad
Autónoma de San Luis Potosí. Altair 200, Fracc. Del Llano,
78377 San Luis Potosí, S.L.P., México.
Tel. y fax: (444) 8 22 21 30, (444) 8 22 27 18.
(fortanelli57@yahoo.com)

Recibido: Enero de 2001. Aceptado: Diciembre de 2001.
Publicado en Terra 20: 153-160.
refuse and its use by farmers was studied in the oasis
of Santa María del Río, San Luis Potosí, Mexico. Ant
colonies were located in areas surrounding
agricultural fields. Samples of this refuse were
analyzed for N, P, K, Ca, Mg, organic carbon, and
pH. Interviews with farmers were conducted in order
to determine their method for using this refuse. The
ant refuse had a high N content and a low P level. The
average pH was 5.8. This refuse is used primarily as a
fertilizer for Cucurbita pepo L. Farmers fill each
planting hole (locally called “cajete”)1| with 300 to
600 g of this organic fertilizer before sowing.

Index words: Leaf-cutting ants, organic agriculture,
traditional agriculture, San Luis Potosí, Mexico.

INTRODUCCION

Usualmente, los agricultores de las zonas
semiáridas llevan la materia orgánica del agostadero
al campo de cultivo mediante el estiércol del ganado
que allí pace. Una variante especial de esta práctica es
utilizada por los agricultores de Santa María del Río,
San Luis Potosí. En ella, el animal que utiliza las
plantas del agostadero o de los campos de cultivo es
un insecto defoliador: la hormiga arriera (Atta
mexicana Smith), y sus desechos se emplean como
abono. Esta peculiar relación entre los campesinos y
un insecto, abre la posibilidad de aprovechamiento de
un recurso potencial de fertilización en las regiones
secas del país. Algunas interrogantes son: a) ¿Dónde
se localizan y que tan abundantes son los desechos?
b) ¿Cuál es su valor nutrimental? c) ¿Cómo se usan?
d) ¿Cuál es la producción de desechos por
hormiguero? y e) ¿Cuál es el efecto que producen en
el suelo y en el rendimiento de los cultivos? Se
pretende iniciar esta línea de investigación con la
búsqueda de respuestas a las tres preguntas iniciales a
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través de un estudio realizado en Fracción de
Sánchez, Santa María del Río, San Luis Potosí.
Hormigas Defoliadoras

Las hormigas defoliadoras (Hymenoptera:
Formicidae, Tribu Attini) comprenden 200 especies,
endémicas de América, de las cuales 17 se encuentran
en México (Garling y Rettenmeyer, 1978). En
México, las especies más frecuentes son Atta fervens,
A. mexicana, A. cephalotes y A. texana (Blackaller,
1955; Mintzer, 1979). La mayoría de las colonias de
A. mexicana observadas por Mintzer (1979) en el
Desierto Sonorense se localizaron en las márgenes y
en las cercanías de arroyos.

Generación del Abono

La actividad de una colonia de hormigas arrieras
puede dividirse en tres etapas: el corte y acarreo de
material vegetal, el cultivo de hongos y la eliminación
de desechos.
Corte y acarreo de material vegetal. Las hormigas
obreras cortan fragmentos de hojas tiernas y
suculentas u hojas completas con alto contenido de
nutrimentos y bajo en compuestos potencialmente
peligrosos para el cultivo de hongos (Rockwood,
1976; Garling y Rettenmeyer, 1978; Mintzer, 1979;
Cherrett, 1983). El corte y traslado de hojas presenta
una alternancia estacional: nocturno durante el verano
y diurno en el invierno (Mintzer, 1979; Wetterer,
1990). En ambiente semiárido, A. mexicana evade
condiciones cálidas y desecantes mediante la
construcción de túneles hasta de 60 m desde el nido
hasta el área de recolecta (Mintzer, 1979). En el
Desierto Sonorense, se encontró que el área, utilizada
por una colonia, era de aproximadamente 8000 m2, lo
cual indica que Atta, en el desierto, puede producir
colonias tan grandes como en los ecosistemas
tropicales lluviosos (Mintzer, 1979).
Cultivo de hongos. En el hormiguero, las hojas son
limpiadas, raspadas y cortadas en piezas de 1 a 2 mm
de diámetro. Posteriormente son masticadas y se les
añade saliva y líquido anal; este último es rico en
compuestos nitrogenados como alantoína, ácido
alantoico, amonio y 21 aminoácidos (Wilson, 1971;
Stevens, 1983). Una vez preparado, el material
vegetal se coloca en cámaras donde sirve como
sustrato para el desarrollo de un basidiomiceto
(Leucocoprinus gongylophora). En dicho sustrato, las
obreras insertan racimos de micelio; al cabo de 24 h,
el sustrato se ve cubierto, casi totalmente, por el
hongo. El alimento de las hormigas son unas
protuberancias esféricas o elipsoidales llamadas
gonglidias, las cuales se desarrollan en las puntas de
las hifas, de donde las obreras las cortan (Wilson,
1971; Stevens, 1983).
Eliminación de desechos. Cuando los hongos
concluyen su ciclo vital y el sustrato vegetal agota su
valor nutrimental, ambos se llevan hacia depósitos de
desechos; allí también se lleva a las hormigas muertas
(Wilson, 1971; Haines, 1978; Stevens, 1983). Los
depósitos o vertederos de desechos pueden estar
confinados en cavidades especiales dentro del
hormiguero, como en A. cephalotes, o fuera de él,
como en A. colombica y A. mexicana (Haines, 1978;
Deloya, 1988).

Valor Nutrimental

En las pilas de desecho se deposita, en conjunto,
la materia orgánica de la colonia; es decir, hacia el
vertedero fluye la mayoría de los nutrimentos que se
mueven en el sistema. Haines (1978) estudió el flujo
de energía y de nutrimentos en colonias de A.
colombica en la selva subperennifolia de Panamá y
encontró una producción semanal de desechos de
2.062 kg de peso seco por colonia. Asimismo,
mediante el análisis de 13 nutrimentos, estimó que la
circulación de los elementos individuales se
incrementa de 16 a 98 veces y el flujo de energía 11.6
veces, si se compara un metro cuadrado de vertedero
de desechos con un metro cuadrado de cubierta de
hojarasca de la selva. Haines (1978) también analizó
el valor nutrimental de diez muestras de desechos de
A. colombica; encontró valores de 3.06%, 0.26% y
1.45% para N, P y K, respectivamente. Estas
cantidades pueden interpretarse, en relación con los
estiércoles convencionales, como altas para N y K, y
similares para P. Fortanelli y Aguirre (2000)
encontraron, para dos muestras de desechos de
hormiga arriera en Santa María del Río, S.L.P.,
porcentajes altos de K (1.53) pero bajos de P (0.04);
los agricultores les señalaron que ese era un abono
"caliente", sólo superado en calidad por el sirle
(estiércol de ovinos y caprinos).
En el lugar antes mencionado, Fortanelli y
Aguirre (2000) encontraron que los desechos de
hormiga arriera se utilizan para fertilizar calabacita
(Cucurbita pepo L.) y jitomate (Lycopersicon
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esculentum Mill.), mediante la aplicación de un
puñado de ese abono en cada punto de siembra.
Haines (1975) experimentó, en Panamá, con
diferentes sustratos: suelos de selva, suelos de
hormigueros de A. colombica y suelos localizados
bajo los vertederos de desechos de esta especie; en
ellos sembró Cucumis sp. y Lycopersicon sp., y
encontró que las mejores respuestas en fertilidad se
observaron en los vertederos.

Area de Estudio

Fracción de Sánchez, municipio de Santa María
del Río, S.L.P., está ubicada aproximadamente a
21°47' N y 100°42' O, a una altitud de 1700 m. La
población es mestiza, con raíces chichimecas y
otomíes. Se extiende a lo largo de una cañada, con
tierras fértiles irrigadas por el río Santa María y
tierras secas cerriles. Los suelos cultivados son
fluvisoles, con topografía plana a ligeramente
inclinada. La superficie promedio de las parcelas
irrigadas es aproximadamente de 0.25 ha. Las
parcelas están limitadas por cercos vivos constituidos
principalmente por frutales como nogal (Carya
illinoensis (Wang.) K. Koch.), granado (Punica
granatum L.), manzano (Malus sylvestris Mill.),
membrillo (Cydonia oblonga Mill.), higuera (Ficus
carica L.) y durazno (Prunus persica Stokes); en su
interior se cultiva maíz (Zea mays L.) y frijol
(Phaseolus vulgaris L.) y, en forma complementaria,
hortalizas como calabacita, pepino (Cucumis
sativus L.), frijol ejotero (Phaseolus vulgaris L.),
camote (Ipomoea batatas L.), cebolla (Allium
cepa L.), ajo (Allium sativum L.) y chile (Capsicum
annuum L.), flores y plantas medicinales.
La precipitación media anual es de 389 mm, las
lluvias se concentran durante el verano; la
temperatura media anual es de 18.8 °C. Debido a
estas condiciones, fuera del oasis descrito el ambiente
es limitativo. Las áreas cerriles presentan suelos
someros y pedregosos en los que domina el zacatal
con algunos manchones de leguminosas (Prosopis,
Acacia, Dalea y Mimosa), pirul (Schinus molle L.),
cactáceas (Opuntia, Myrtillocactus) y lechuguilla
(Agave lechuguilla Torr.). Estas áreas son utilizadas
como agostaderos para la cría de cabras y ovejas.

MATERIALES Y METODOS

Se exploró una superficie de aproximadamente
400 ha de la zona cerril situada al N y NE de la
cañada, y del declive NE del Cerro Sánchez. Durante
los recorridos, se contó con el auxilio de un pastor de
cabras y de un recolector de abono de hormiga
arriera. Las visitas se realizaron entre agosto y
noviembre de 1991. Los vertederos localizados se
ubicaron en un mapa topográfico de escala 1:50 000.
En la boca de cada vertedero se recolectó una muestra
de aproximadamente 500 g de desechos frescos. Por
otro lado, y con el fin de comparar los valores
nutrimentales de los desechos con los de estiércoles
convencionales, se recolectaron ocho muestras de
estiércol de bovino y ocho muestras de sirle en
diferentes corrales. Este tamaño de muestra se estimó
con base en datos, presentados por Pratt (1982),
relativos al N total en estiércol sólido de ganado
bovino lechero; la estimación se hizo con base en la
media, con una confianza de 95% y un error de 5%.
En el laboratorio, las muestras se secaron al aire,
se limpiaron de impurezas (piedras, terrones y
hojarasca), se tamizaron y se molieron en mortero de
porcelana. Cada muestra se analizó por separado. Se
determinó nitrógeno total por el método
microkjeldahl modificado para inclusión de nitratos.
Para determinar P, K, Ca y Mg, primero se hizo una
digestión ácida con H2SO4 y H2O2 (Allen et al.,
1974). El P se determinó por el método del azul de
molibdeno, el K por espectroflamometría y el Ca y
Mg por titulación con EDTA (Allen et al., 1974).
Adicionalmente, se determinó el pH (relación
desecho-agua de 1:10) y carbono orgánico por el
método de Walkley-Black (Jackson, 1970).
La información acerca de la recolección y la
aplicación del abono se obtuvo mediante entrevistas
con recolectores y agricultores de la localidad y de las
áreas aledañas.

RESULTADOS Y DISCUSION

Distribución y Abundancia de Vertederos de
Desechos

Se registraron 38 vertederos (Cuadro 1, Figura 1).
Estos se localizan a lo largo de dos franjas con
dirección noroeste-sureste. En las primeras dos filas
del Cuadro 1 se presentan los datos obtenidos en
relación con la distancia registrada entre cada
vertedero y el arroyo más cercano, en el primer caso,
y el área de cultivo inmediata, en el segundo. Allí
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puede apreciarse que cerca de la mitad de los
vertederos se encontró a menos de 200 m de algún
arroyo. La tercera fila de dicho cuadro muestra los
datos referentes a la

Figura 1. Localización de vertederos de desechos de A. mexicana en el área explorada.

distancia entre cada vertedero y el área inmediata con
mayor cobertura de vegetación (ya fuese arroyo o área
de cultivo); si se analizan los datos desde esta
perspectiva, se observa que la suma de vertederos
encontrados a menos de 200 m de esta condición se
eleva a dos tercios. Esto parece indicar que existe
cierta influencia de estas áreas sobre la distribución
de los nidos. Sin embargo, en este patrón las áreas de
cultivo parecen tener menos peso que los arroyos ya
que, según se observa en la segunda fila, un
porcentaje considerable de los vertederos (42%) se
localizó a más de 600 m de dichas áreas.
La densidad de colonias es de 0.1 ha-1, bastante
baja en relación con lo consignado por Haines (1978)
para A. colombica en la selva panameña (0.75
colonias ha-1). Aun si se supone un área utilizable de
8000 m2 por colonia, o sea, el área referida por
Mintzer (1979) para A. mexicana en el Desierto
Sonorense, se obtiene apenas 8% de la superficie total
explorada. Esto indica que el número de colonias no
es tan alto como para constituirse en una plaga para
los agostaderos o áreas cultivadas de la zona, pero
también que los puntos de recolección de desechos
son igualmente escasos. Una estimación de la
productividad realizada por el

Cuadro 1. Número y porcentaje de vertederos en relación con su distancia a arroyos y áreas de cultivo.

Condición Distancia (m)
<100 100-199 200-299 300-399 400-499 500-599 >600
Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Núm. %
Arroyo 11 28.9 7 18.4 11 28.9 5 13.2 1 2.6 3 7.9 0 0.0
Area de cultivo 5 13.2 6 15.8 5 13.2 2 5.3 3 7.9 1 2.6 16 42.1
Arroyo o
área de cultivo 15 39.5 9 23.7 9 23.7 2 5.3 3 7.9 0 0.0 0 0.0
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coautor, durante mayo y junio de 1993, en once
vertederos de un área similar a la estudiada (Cañada
del Lobo, en la periferia S de San Luis Potosí, S.L.P.),
mostró que una colonia produce, en promedio,
302 g d-1 (con base en peso seco), equivalente a
110 kg año-1. Esto reafirma la impresión de escasez de
este abono.

Valor Nutrimental

Los valores medios, expresados en forma
porcentual, y las desviaciones estándar de los
elementos analizados en las 38 muestras de desechos
fueron los siguientes: N (2.15 ± 0.32), P (0.21 ±
0.06), K (2.15 ± 0.54), Ca (1.42 ± 0.28) y Mg (0.25 ±
0.17). El pH promedio fue de 5.8 ± 0.46 y el
contenido de carbono orgánico fue de 29.8% ± 5.51.
Estos valores indican que, en general y
comparándolos con los de otros abonos orgánicos
[como el estiércol de vacuno, el estiércol de gallina,
el estiércol de cerdo, la paja de arroz, la pulpa de café
y la cachaza (Polanco, 1987)], los desechos de A.
mexicana poseen características sobresalientes en lo
referente a su contenido de N, K y Ca. Por lo
contrario, su porcentaje de P y de Mg es bajo. El
contenido de carbono orgánico es similar al de los
estiércoles, no así su pH que es incluso más bajo que
el del estiércol de gallina. La comparación entre las
muestras de desechos y las muestras de estiércol
recolectadas en el área de estudio (Figura 2)
manifiesta la misma tendencia para N, P y Ca, pero
difiere en K y Mg. Los desechos de hormiga se
ubican debajo del sirle y arriba del estiércol de bovino
para K. Sin embargo, la comparación de las medias
entre los diferentes tipos de abonos, mediante la
prueba de Mann-Whitney, indica que el desecho de
hormiga sólo es significativamente superior a ambos
en cuanto a su contenido de N (P <  0.05).


Figura 2. Comparación de los valores nutrimentales de los
desechos de hormiga, del sirle y del estiércol de bovino.
Los valores nutrimentales observados en los
desechos pueden explicarse en función de su fuente
de procedencia. La materia prima de las hormigas y,
por lo tanto, de sus desechos son las hojas jóvenes
(Rockwood, 1976), las cuales son ricas en N, K, Ca y
Mg, pero pobres en P (Diehl y Mateo, 1978). Por otro
lado, de acuerdo con observaciones de campo, y en
concordancia con Cherrett (1983), las hormigas no
defoliaron pastos; sus plantas preferidas fueron
arbustos y árboles, entre ellas varias leguminosas
como Dalea, Acacia, Mimosa y Prosopis. Lo anterior,
aunado al ya mencionado humedecimiento de las
hojas, cuando las hormigas preparan el sustrato
fungal, puede explicar su alto contenido de N.

Agrupamiento de Vertederos de Acuerdo con su
Calidad Nutrimental

Se diferenciaron grupos de vertederos a partir del
análisis conjunto de los cinco elementos determinados
en sus respectivas muestras de desechos. Para ello, se
realizó un análisis de semejanza para datos de
intervalo usando como coeficiente la distancia
taxonómica promedio mediante el programa SIMINT
de NTSYS-pc (Rohlf, 1992). Posteriormente, con
estos resultados se procedió a aplicar un método de
agrupamiento aglomerativo por pares no ponderados.
Para ello, se usó el programa SAHN de NTSYS-pc
(Rohlf, 1992). Después de examinar el dendrograma
resultante, se optó por definir seis grupos (Figura 3).
Para cada grupo se obtuvo la media de cada uno de
sus nutrimentos (Cuadro 2). Su análisis muestra que
el Grupo I se distingue por un valor marcadamente
alto de P y K. El Grupo II es el más rico en N, pero es
bajo en K. El Grupo III tiene los valores de N, P, K,
Ca y Mg ligeramente superiores a la media (lo que lo
señala como el mejor y más armónico grupo). El
Grupo IV

Cuadro 2. Valores nutrimentales medios obtenidos en seis
grupos de vertederos de desechos de hormiga arriera.

Grupo N P K Ca Mg
- - - - - - - - - - % - - - - - - - - - -
I (n=1) 2.0 0.36 3.7 1.33 0.07
II (n=4) 2.7 0.22 1.6 1.62 0.31
III (n=14) 2.3 0.23 2.4 1.53 0.27
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IV (n=7) 2.0 0.22 2.5 1.11 0.20
V (n=4) 1.8 0.17 1.3 1.52 0.14
VI (n=8) 1.9 0.19 2.0 1.30 0.30

Figura 3. Agrupamiento aglomerativo por pares no ponderados de muestras de 38 vertederos a partir
de sus porcentajes de N, P, K, Ca y Mg.

tiene sus valores (excepto K) ligeramente inferiores al
promedio. El Grupo V se caracteriza por un buen
contenido de Ca, pero también por ser el más bajo en
N, P y K. El Grupo VI sólo destaca por su valor bajo
de Mg.
En la Figura 4 se representa la distribución
espacial de los vertederos, de acuerdo con su
pertenencia a determinado grupo. Una primera
impresión, principalmente en lo que respecta a los
vertederos de los Grupos III al VI, parece sugerir una
tendencia al agrupamiento en áreas contiguas. Una
hipótesis sugerente que se podría trabajar en estudios
posteriores es que valores semejantes en la
composición nutrimental de los desechos podrían
estar relacionados con áreas de forrajeo de diversidad
florística similar.

Utilización de los Desechos

Los agricultores mencionaron que el material
"fresco" (recién vertido por las hormigas) tiene más
"fuerza" que el "podrido" (el más humificado). Por lo
tanto, usan el primero en los cultivos establecidos y el
segundo para fertilizar almácigas.
El abono se recolecta entre noviembre y
diciembre para utilizarse en las siembras de invierno
y primavera. Ya en terrenos del agricultor, los
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costales se dejan a la intemperie mientras llega la
época de su empleo. Se


Figura 4. Distribución espacial de los vertederos de A. mexicana de acuerdo con el agrupamiento
obtenido mediante análisis multivariable.


utiliza principalmente en calabacita y, de manera
ocasional, en frijol, jitomate, pepino, chile y maíz.
La calabacita se siembra en "cajetes" (agujeros de
aproximadamente 2 a 3 cm de profundidad por 25 cm
de diámetro). La distancia entre cajetes es de 0.8 a
1.0 m y entre líneas de siembra es de 0.8 a 1.4 m.
Previo a la siembra, cada cajete se excava hasta una
profundidad de 15 a 20 cm. A cada cavidad se le
añade una palada (aproximadamente 300 g) de
desechos, la cual se mezcla con el suelo extraído.
Enseguida, se riega manualmente. Cuando el agua se
infiltra, se depositan tres semillas, separadas a 10 cm
en triángulo a una profundidad de 3 cm y se cubren
con una ligera capa de suelo mullido. Entre la siembra
y la emergencia de la plántula, el cajete se humedece
frecuentemente para evitar el encostramiento del
suelo. El chile y el frijol ejotero se abonan en forma
bandeada poco antes de su floración. Otras variantes
en el uso de este abono son: el incremento de la dosis,
hasta 600 g por cajete, en las siembras invernales y la
combinación de los desechos con fertilizantes
químicos y con estiércoles convencionales.
Se pudo apreciar que hay un conocimiento claro
en lo referente a la dosificación del abono y a su
afinidad con los cultivos de la zona. La técnica de
aplicación por punto de siembra permite fertilizar
directamente el área radical con una cantidad mínima
de abono. La aplicación de 300 g por cajete
equivaldría a una estercoladura laminar convencional
de 60 t ha-1; sin embargo, al estercolar sólo el área de
siembra esta magnitud disminuye hasta 2 t ha-1.
También se observó su aplicación en banda antes de
la floración de frijol ejotero. Esto sugiere la
posibilidad de que este abono permita una liberación
rápida de nutrimentos. En contraste, los campesinos
señalan que, a diferencia del estiércol de cabra, su
efecto no va más allá de un cultivo. Lo primero se
podría explicar por una combinación de factores
como son su riqueza de nutrimentos (derivada de la
clase de material forrajeado y de su procesamiento en
el interior del hormiguero), su baja relación C/N
(14:1) y su estado intermedio de descomposición
debido al procesamiento ya mencionado. El pobre
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efecto residual puede ser resultado de la rápida
liberación de nutrimentos y de la escasa cantidad de
material empleado.

CONCLUSIONES

- Las colonias de A. mexicana y sus respectivos
vertederos de desechos se ubicaron principalmente en
la cercanía de arroyos o áreas de cultivo.
- La densidad de colonias en el área explorada fue de
0.1 ha-1. Esto indica que el número de colonias no es
tan elevado como para constituirse en una plaga para
los agostaderos o áreas cultivadas de la zona, pero
también que los puntos de recolección de desechos
son igualmente escasos.
- Los desechos de A. mexicana son superiores a los
estiércoles convencionales utilizados en la región en
cuanto al contenido de N (2.15% contra 1.66% del
sirle y 1.38% del estiércol de bovino). Por su calidad
general, pueden ubicarse entre el sirle y el estiércol de
bovino, pero sin distinguirse claramente de ellos.
- El análisis multivariable aplicado permitió
diferenciar seis grupos de vertederos con diferentes
combinaciones de N, P, K, Ca y Mg.
- La tecnología tradicional de aprovechamiento de los
desechos de A. mexicana está bien definida en lo
referente a la afinidad del abono con los cultivos
locales (especialmente con calabacita), su
dosificación (300 g por mata) y su forma de
aplicación (por punto de siembra). En general, se
busca el aprovechamiento óptimo de un recurso
escaso.

AGRADECIMIENTOS

Al M. C. José Luis Flores Flores y al Programa de
Botánica del Colegio de Postgraduados por la asesoría
y apoyo para la realización del análisis multivariable.

LITERATURA CITADA

Allen, S.E., H.M. Grimshaw, J.A. Parkinson y C. Quarmby. 1974.
Chemical analysis of ecological materials. Blackwell. Oxford,
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