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Fernando Rizzo

      About

      Siempre debemos vivir a favor de los principios universales de la humanidad, el respeto, el conocimiento, el bienestar, la supremacía por el honor y la dignidad. Siempre debemos elegir lo correcto, siempre con honradez y siempre con justicia; lo incorrecto: el robo, la injusticia, la infamia, la ignominia, no debe existir ni en nuestras sombras, para que nuestras próximas generaciones no carguen con estos graves errores, no hay justificaciones para caer en estas trampas mentales. Vivir a plenitud, compartir y convivir con todas las inteligencias y la fuerza de la buena voluntad con respeto y precaución. Siempre habrá la oportunidad para servir, apoyar y cooperar en todo lo necesario para mantener la unión organizada y edificar nuestros objetivos con la mejor actitud y proactividad. El respeto se gana por el trato con cortesía hacia los demás, el temor se genera en la batalla de argumentos y espadas afiladas que brillan ante la luz del sol y la luna y soportan los vientos y corrientes sin amilanar nuestros principios y nuestros valores en función de la humanidad. No debe existir desesperación sino seguridad, reaccionando con astucia, perspicacia ante todos los momentos inhóspitos y de hostilidad que tengamos que enfrentar. No ocultarse de sí mismo porque la integridad debe ser la luz y la esperanza para las nuevas generaciones de jóvenes que mantendrán la rebelión y la revolución. La integridad de la juventud, es vivir con ética, con su moral en alto, siempre será evidente y consistente entre lo que dice y lo que hace, es altamente responsable de sus actos por la protección de la humanidad y en especial de los que lo siguen y apoyan. La palabra de un hombre debe ser noble y debe dejar huellas detectables en su camino de excelencia y de conocimiento. Debemos estar conscientes que el enemigo no claudicará por derrotar nuestros principios y por ello nuestras ideas y acciones deben ser infinitas y universales que permitan crear una fortaleza indomable y letal ante la infamia, la corrupción y la mediocridad. Es nuestra responsabilidad histórica, motivar e inspirar a las siguientes generaciones, aprender y enseñar a l@s herman@s que luchan cada batalla contra la ignominia y documentar los éxitos para superar con crecer nuestros espectativas y también los fracasos para descartar la ingenuidad. El poder está en las ideas, en nuestros pensamientos y debe ser el nervio más vital para combatir todas las trampas del cobarde, la hipocresía del infiltrado, del traidor nuestro intelecto debe trabajar en supremacía con nuestra intuición y mantener la rebelión en nuestra propia revolución.

      Professional experience

      PricewaterhouseCoopers

      September 2001 - June 2005(4 years)

      Deloitte

      August 1992 - October 1998(6 years)