Abstract
Breve historia de la Bordetella pertussis, una elusiva damisela WALTER LEDERMANN D. Brief history about Bordetella pertussis, an elusive mademoiselle El sistema natural de las enfermedades infeccio-sas es idéntico al sistema natural de los microor-ganismos que las producen. Ferdinand Klebs Las palabras de Klebs 1 describen muy bien el enigma de la coqueluche, misteriosa enfermedad aso-ciada a una elusiva bacteria. Ahora que ésta es conocida, todos los microbiólogos la buscan, aun-que sin mucho éxito. Una bacteria fastidiosa al mo-mento de aislarla, es increíblemente bella cuando brilla, como una perla, en al agar carbón, o se la divisa, envuelta en un halo dorado, en la oscuridad del microscopio de fluorescencia. Hasta el advenimiento del siglo XX se creía fuer-temente que el causante de la tos ferina era un hon-go. En 1870 Letzerich describió la existencia de hon-gos en los niños que tosían en quintas con reprise, unos esporos pequeños, redondeados o elípticos, de color pardo rojizo, que germinaban parcialmente para formar filamentos. En su auxilio vino Tschamer, quien los cultivó y los inoculó en conejos, descri-biendo un micelio filamentoso, como una zooglea, que denominó Ustilago maidis var Capnodium citri 2. Aunque en 1883 serían rebatidos por Burger, quien publicó el hallazgo en la expectoración de los coqueluchosos de un bacilo pequeño y elipsoidal, que pudiera, con harta imaginación, corresponder a la Bordetella que hoy conocemos, la creencia en la etiología fúngica de la coqueluche persistiría hasta el aislamiento triunfal del patógeno por Bordet y Gengou en 1906. "La pululación-dicen Bordet y Gengou al describir su hallazgo-era de una abun-dancia tal y de una pureza tan perfecta, que era imposible rehusarse a admitir una relación de causalidad directa entre esta infección y la aparición de la coqueluche. Pero el microbio se mostró rebelde a todas las tentativas que se hicieron para cultivar-lo". "Hasta que nosotros lo intentamos", les faltó agregar 3. Bordet y Gengou tuvieron precursores, aparte del mencionado Burger. En 1887 Afanassjew descri-bió en forma bastante acertada al bacilo, pero no pudo cultivarlo, tarea en la que también fracasaron Czaplewski y Hensel. Diez años después, Koplik (sí, el mismo de las manchitas que anuncian el saram-pión) cultivó en agar ascitis colonias perladas de Bacillus pertussis: sus detractores dicen que eran cultivos impuros, mezclados con Bacillus influenzae. Por la misma época, Spengler cultivó una bacteria parecida. Llegó el 1900 y no se acabó el mundo, como pronosticaban los augures iluminados, y en 1901 Jochmann y Krause aislaron en agar sangre, del esputo de un pequeño paciente, un bacilillo que llamaron Bacillus pertussis Eppendorf, honrando el sector de Hamburgo donde estaba situado su hospital. El nombre persistió, pero otra vez dijeron sus rivales que el cultivo era más influenzae que pertussis 4. Viejas y olvidadas rencillas germánicas, que se reproducen incesantemente entre los científi-cos de todas las épocas y razas. No sólo fue mérito de los franceses haber diseña-do el famoso agar sangre-papa-glicerol que lleva su nombre, pues también lograron relacionar la sintomatología de la enfermedad con presencia del bacilo, que conservó el nombre de los germanos (pero sin el Eppendorf), demostrando que era el agente etiológico de la coqueluche. No obstante, el decenio que siguió al descubrimiento estuvo pleno de discusiones, culminando con los trabajos de Chievitz y Meyer en 1915, quienes concluyeron que "Bordet et Gengou avaient eu raison en désignant comme bacille de la coqueluche la germe décrit para eux" 5. Es interesante revisar la positividad de los cultivos del Bacillus pertussis, tomados de ca-sos clínicos típicos, que obtuvieron diversos auto-res en busca de la confirmación de su participación etiológica (Tabla 1), rendimiento que no superan los cultivos actuales en el medio de Regan-Lowe. Mas, antes de seguir, detengámonos un momen-to en las figuras de estos dos investigadores, cole
Cite
CITATION STYLE
Ledermann D., W. (2004). Breve historia de la Bordetella pertussis, una elusiva damisela. Revista Chilena de Infectología, 21(3). https://doi.org/10.4067/s0716-10182004000300018
Register to see more suggestions
Mendeley helps you to discover research relevant for your work.