La cirugía basada en la escasa evidencia: disminución de laparoscopía de emergencia en la era COVID-19

  • Trujillo-Loli Y
  • Olivera-Villanueva M
  • Arroyo-Gárate R
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Abstract

a Médico especialista en Cirugía General; b máster en técnicas quirúrgicas endoscópicas; c médico cirujano Señor editor, Desde el inicio de la pandemia se ha investigado cuáles serían las rutas de transmisión del virus SARS-CoV-2, siendo la vía aérea la más aceptada en la actualidad, a través de las partículas virales en forma de aerosol [1]. A fines del mes de marzo del 2020, Zhen MH et al. propusieron que era posible el contagio de COVID-19 por medio de la exposición al humo quirúrgico que se producía durante una cirugía laparoscópica [2] ; basaron su hipótesis en estudios publicados que encontraron otros virus (inmunodeficiencia humana [VIH], hepatitis B [VHB] o papiloma humano [VPH]) en este medio. A pocos días de esa publicación, las sociedades científicas de cirugía se manifestaron al respecto. La Junta Intercolegial de Cirugía General de Reino Unido e Irlanda recomendó que la cirugía laparoscópica sea reservada para casos seleccionados en donde el beneficio clínico para el paciente excediera sustancialmente al riesgo de transmisión viral [3]. La Sociedad Americana de Cirujanos Gastrointestinales y Endoscópicos (SAGES, por sus siglas en inglés) indico poco después que realizar cirugías laparoscópicas era viable, pero bajo ciertas condiciones como el uso de equipos de protección personal (EPP) adecuados, quirófanos a presión negativa, unidades de electrocirugía con la configuración más baja posible, mínimo uso de dispositivos de energía avanzados y el uso de filtros de humo quirúrgico para partículas virales [4]. Estas recomendaciones fueron seguidas por la mayoría de las sociedades científicas de cirugía en el mundo [5] ; empero, las recomendaciones dadas por la Junta Intercolegial de Cirugía General de Reino Unido e Irlanda fueron criticadas por Mowbray NG et al., catalogándolas como "[…] una respuesta pragmática a la ansiedad generalizada que rodea a la posible transmisión del virus en la sala de operaciones" [6]. Aún no hay evidencia científica que sustente que el virus SARS-Cov-2 pueda transmitirse a través del humo quirúrgico; sin embargo, mientras no se demuestre lo contrario, se deben utilizar filtros de humo. Estos aditamentos deben tener la capacidad de filtrar partículas virales menores de 60 nm [6] para tener utilidad frente al SARS-CoV-2. Los quirófanos a presión negativa se recomiendan si están disponibles [7] puesto que la mayoría de las salas de operaciones del mundo no cuentan con esta tecnología, sino la característica de tener una presión neutra. Posteriormente, se retomó la realización de cirugías laparoscópicas e incluso se considera ahora que es la técnica más segura que la cirugía abierta puesto que, a diferencia de esta, se puede controlar la salida del humo quirúrgico mediante el uso de filtros y un sistema de aspiración cerrado, evitando su dispersión por toda la sala de operaciones [5] .

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Trujillo-Loli, Y., Olivera-Villanueva, M., & Arroyo-Gárate, R. (2020). La cirugía basada en la escasa evidencia: disminución de laparoscopía de emergencia en la era COVID-19. ACTA MEDICA PERUANA, 37(3). https://doi.org/10.35663/amp.2020.373.1013

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