Abstract
El feminismo ha reaccionado divididamente a laincorporacion de la teoria como instrumento de formaci6n y lucha intelectual para las mujeres. Los movimientos feministas ma's directamente vinculados al activismo social, suelen considerar la teoria como algo sospechoso de reproducir las condiciones de desigualdad opresiva ligadas a una "division del trabajo" que opone jerarquicamente-el pensar al hacer, la abstraccion de los libros a la concreci6n de la vida material, la especulaci6n mental al contacto fisico con la realidad diana, la clase media intelectual al mundo popular, etc. Muchos grupos feministas han generalizado el lugar com(in de que las mujeres deben combatir toda intelectualizacion porjuzgarla siempre complice de la alianza falocrAtica entre el poder de la raz6n y la razon como poder. La teoria seria-para estos grupos-un discurso de autoridad culpable de repetir la censura mantenida durante siglos por el dominio conceptual del Logos (masculino) sobre la cultura del cuerpo y del deseo que asocia naturalmente lo femenino a lo subjetivo y a lo afectivo, al yo personal. Pese a tales desconfianzas, las mujeres han desarrollado en la escena cultural ma' s reciente un trabajo intensamente teorico que entra en ardua competencia intelectual con la produccion de conocimiento habitualmente situada bajo contrato masculino. Pero esta produccion teorica lleva inscrita la marca predominante-del contexto internacional que ma' s fuertemente la sustenta y la organiza a traves de su cadena de universidades y series editoriales que hacen circular los discursos desde los centros de validacion metropolitana hacia la semi-periferia latinoamericana. La acentuacion metropolitana de la teoria feminista internacional es percibida conflictivamente por quienes se ubican en los bordes inferiores de la cartografia del poder transcultural, ahi donde se generan diversas reacciones de oposicion y resistencia a su predominio conceptual y acaddmico-institucional. La forma que toman algunas de esas reacciones reproduce indirectamente ciertos conflictos existentes entre dos categorias habitualmente en disputa dentro del campo de la reflexion feminista: experiencia (vivencia y autenticidad) y representacion (forzamiento teorico-discursivo). Quisiera dar una vuelta alrededor de la categoria de "experiencia" tensionandola con las categorias de "identidad", "diferencia", "texto" y "representacion", y comentar a la vez los valores y usos de esa categoria referida a la perspectiva latinoamericana.
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Richard, N. (1996). FEMINISMO, EXPERIENCIA Y REPRESENTACIÓN. Revista Iberoamericana, 62(176–177), 733–744. https://doi.org/10.5195/reviberoamer.1996.6256
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