Abstract
Introducción La detección precoz de los defectos de refracción, habitualmente asintomáti-cos, es un reto para el pediatra y un gran beneficio para el niño. L os defectos de refracción, también denominados como ametropías, son extremadamente frecuentes en la población y afectan a un 10% de los niños en edad preescolar y hasta al 20% en edad escolar. A diferencia del ojo normal o emétrope, cuando existe un defecto de la refracción, la imagen del objeto no se proyecta sobre la retina, dando lugar a una visión poco nítida y, por tanto, una menor agudeza visual, haciendo necesario un esfuerzo acomo-dativo para intentar mejorar la nitidez de la imagen (1,2). Aunque la corrección óptica con len-tes permite compensar la mayoría de los defectos de refracción normalizando la agudeza visual, la presencia de ametro-pías no detectadas durante la primera infancia tiene especial transcendencia, ya que pueden interferir con el proceso madurativo de la capacidad visual, que al alterarse puede generar consecuencias irreversibles del desarrollo normal de la Detección precoz de los trastornos de refracción Resumen Los defectos de refracción o ametropías son extremadamente frecuentes en la población y afectan hasta al 20% de los niños en edad preescolar y escolar. Las ametropías no detectadas en los primeros años de vida, especialmente las anisometropías, pueden interferir con el proceso madurativo de la agudeza visual y generar una ambliopía (ojo vago). La ambliopía es la causa prevenible de pérdida de visión más importante en la edad pediátrica y afecta a un 2-4% de la población. La determinación de la agudeza visual con optotipos ha sido y sigue siendo la técnica más utilizada para la detección de defectos visuales. La principal limitación de esta técnica es que no puede realizarse antes de los 3-4 años de forma fiable, ya que requiere una colaboración activa del paciente. En el caso de las ambliopías, el retraso en el diagnóstico puede limitar la recuperación completa. Los autorefractómetros binoculares portátiles son instrumentos que permiten a los profesionales de Atención Primaria explorar la visión a partir de los 6-9 meses de edad, y detectar precozmente defectos de la refracción potencialmente ambliogénicos, representando un avance cualitativo muy importante en la actividad preventiva realizada en Atención Primaria. Abstract Refractive errors are extremely frequent in general population and affect up to 20% of children in preschool and school age. The refractive errors not detected in the first years of life, specially anisometropia, may interfere with the normal development of visual acuity and lead to amblyopia. Amblyopia is the most important cause of preventable visual impairment in paediatric age and its prevalence ranges between 2 and 4%. Visual acuity measurement with charts has been and continues to be the most used vision screening test for visual defects. The main limitation of chart based tests is that that they cannot be reliably performed under 3-4 years of age as they need an active collaboration of the patient. In the case of amblyopia, a late diagnosis may compromise complete recovery. Binocular portable autorefractors are instruments that allow primary care professionals screen infants starting from 6-9 months of age allowing an earlier detection of potentially amblyogenic defects representing a very important qualitative progress in primary care preventive activities.
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Melander, A. L. (1914). Can Insects Become Resistant to Sprays?1. Journal of Economic Entomology, 7(2), 167–173. https://doi.org/10.1093/jee/7.2.167
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