Abstract
The identification of burnt bones in archaeological sites is important as it provides evidence of human-processing activities and fire-related episodes. Past zooarchaeological analyses of burnt fish and mammal bones were mostly based on macroscopic features, such as bone color and structure, and microscopic features, such as crystallinity. Such studies, however, have shown that black coloring of bones can be caused not only by burning, but also by natural mineral staining. Therefore, it is essential to develop analytical techniques for the identification of burnt bones. This paper presents preliminary results from an interdisciplinary study on the possible causes of the «black-colored bones» recovered at the Neolithic lakeside settlement of Dispilio, Greece (5500–3500 B.C.). The frequent occurrence of charcoal and burnt cultural remains in the lower layers of the deposit suggested that the first village was destroyed by fire, followed by a period of site abandonment. Nevertheless, although fish bones are often reddish/ black in color in archaeological deposits, macroscopic examination of these remains suggested that less than 6% were burnt and that their coloring was caused by waterlogged depositional conditions. These observations are of great significance in reassessing the nature of the so-called «destruction level». Selected fish bones were examined through Optical and Scanning Electron Microscopy (SEM), X-ray Microanalysis (EDXA), and Infrared Spectroscopy (IR). The alterations observed on fish bone histology, mineralogy, chemistry, and crystallinity due to diagenesis and/or possible burning are presented and their correlation to the archaeological context discussed.La identificación de huesos quemados en yacimientos arqueológicos es importante por proporcionar evidencia tanto sobre actividades humanas de procesado como de episodios de incendio. Análisis zooarqueológicos previos sobre huesos quemados de peces y mamíferos se concentraron sobre todo en rasgos macroscópicos como el color y la estructura y rasgos microscópicos como la cristalización. Tales estudios, no obstante, demuestran que las coloraciones negras en los huesos pueden no solo ser debidas a termo-alteraciones sino también a tinciones minerales. Es por ello esencial desarrollar técnicas analíticas para la identificación de huesos quemados. Este trabajo presenta los resultados preliminares de un estudio interdisciplinar sobre las posibles causas de los «huesos negros» recuperados en el asentamiento lacustre neolítico de Dispilio, Grecia (5.500-3.500 a.C.). La frecuencia de carbones y restos culturales quemados en las capas más bajas del depósito sugieren que la primera ocupación fue destruida por el fuego y seguida por un periodo de abandono. No obstante y aunque con frecuencia los huesos de peces son de un color negro-rojizo, el examen macroscópico de estos restos apunta a que menos del 6% se encontraban quemados y que su coloración era debida a las condiciones del depósito saturado en agua. Estas observaciones son de gran importancia para valorar la naturaleza del llamado «nivel de destrucción». Los huesos de peces seleccionados fueron examinados a través de microscopia óptica y de barrido (SEM), microanálisis radiográficos (EDXA) y espectroscopia de infrarrojos (IR). Las alteraciones observadas en la histología, mineralogía, química y cristalografía debidas a la diagénesis y/o a posibles alteraciones, se presentan y valoran en función del contexto arqueológico.
Cite
CITATION STYLE
Stathopoulou, E., Theodoropoulou, T., & Phoca-Cosmetatou, N. (2013). Black Fish Bones in Waterlogged Deposits: The Case of the Neolithic Lake Settlement of Dispilio, Greece. Archaeofauna, (22), 51–74. https://doi.org/10.15366/archaeofauna2013.22.004
Register to see more suggestions
Mendeley helps you to discover research relevant for your work.