Abstract
La anemia se define como la condición en la cual el número de glóbulos rojos es insuficiente para transportar el oxígeno requerido por las células para su normal funcionamiento. Para su diagnóstico se utiliza el valor de la hemoglobina (g/dL) o del hematocrito (%). Las causas de la anemia pueden ser por deficiencia de hierro, inflamación, deficiencias de otras vitaminas y micronutrientes, hemoglobinopatías y enfermedades hereditarias. Hacia el 2021, se estima que en mundo existían 1,900 millones de casos de anemia que representa para todas las edades el 24,3% de la población mundial que es de ocho mil millo-nes de habitantes (1). Las poblaciones más afectadas por la anemia son las residentes en zonas tropicales, países de ingresos medios-bajos y bajos. Esto se observa en alto porcentaje en las zonas del África Subsahariana y del Sudeste Asiático y cuyas cifras superan el 60% de la po-blación de niños de 6 a 59 meses en tanto que el valor global es de 40%. Comparativamente, las cifras de anemia en este grupo poblacional al 2019 es de 21% en América Latina y de 29% en Perú. La primera llamada de alerta de la anemia por deficiencia de hierro fue realizada por la OMS en 1959, cuando establecen un rango de normalidad para niños mayores de 6 a 59 meses, 6-12 años, adultos varones y mujeres, y para gestantes (2). Los valores formulados en 1959 fueron luego modificados en 1968 (3) los cuales se mantuvieron invariables hasta el 2024. El Perú se caracteriza por ser un país donde un tercio de la población vive en zonas por encima de 2,000 metros sobre el nivel del mar (msnm). En 1968 se decidió ajustar la hemog-lobina (Hb) por la altura con un valor de 1 g/dL. Desde 1989, con la propuesta del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Atlanta (4) se genera una ecuación de ajuste por nivel de altura desde los 1000 msnm y este ajuste es recomendado universalmente para pobla-ciones de altura por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (5). Con este ajuste se observa que las poblaciones residentes en altura tienen una mayor prevalencia de anemia. Varios investigadores han cuestionado la necesidad de ajustar la hemoglobina por la al-tura, por lo menos en tres continentes (América, África y Asia) (6-8). En tanto otros investiga-dores sugieren rehacer la fórmula de ajuste en base a los nuevos datos colectados a través del mundo (9). Un estudio reciente realizado en Perú propone que la formula CDC/OMS subes-tima la anemia en niños de 6 a 8 meses que residen en ciudades entre los 1400 y 2600 msnm, mientras que podría sobreestimar la anemia entre los 3000 y 4300 msnm (10). La OMS ha publicado el presente año una nueva guía sobre los puntos de corte para definir anemia. Las nuevas recomendaciones se han formulado realizando una revisión sistemática de la literatura científica y utilizando la metodología GRADE (Recommendations assessment, development and evaluation). La guía recomienda un ajuste de Hb por altura con una nueva ecuación que modifica los puntos de corte desde los 500 msnm. Esta nueva fórmula aumenta
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Gonzales, G. F., & Suarez Moreno, V. J. (2024). Niveles de hemoglobina para la determinación de la anemia: nueva guía de la Organización Mundial de la Salud y adecuación de la norma nacional. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, 102–4. https://doi.org/10.17843/rpmesp.2024.412.13894
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