Abstract
INTRODUCCIÓN Aproximadamente han transcurrido casi cuatro décadas desde que se crearan en nuestro país los primeros Centros de Atención Temprana, denomi-nados por la nomenclatura de la época centros de estimulación precoz. Con la necesidad de crear un modelo de funcionamiento homogéneo se cons-tituyó el Grupo de Atención Temprana (GAT) que elaboró el Libro Blanco de la Atención Temprana 1 (2000) cuyo documento destaca la importancia de la interdisciplinariedad, la globalidad, la coor-dinación y la calidad, convirtiéndose en un refe-rente para todos los que trabajamos en este ám-bito. Durante estos años se ha producido una relativa consolidación de estos servicios, a pesar de haber sufrido una constante evolución a lo largo de su trayectoria histórica. Algunos de estos cambios han sido motivados por la propia evolución del concepto de discapacidad (íntimamente ligado a los Servicios de Atención Temprana) que ha ido desde una perspectiva centrada en el niño hacia una perspectiva centrada en el ambiente. Los pro-blemas del desarrollo pasan de ser considerados un rasgo absoluto del individuo, a ser el resultado de la interacción entre la persona con discapaci-dad y su entorno. Por ello, hemos pasado de un modelo de intervención centrado en el niño a un modelo que tiene en cuenta al niño, a su familia y a los distintos contextos en los que tiene lugar el desarrollo.
Cite
CITATION STYLE
Montes Lozano, A. (2013). Los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT): una red de centros y profesionales. Pediatría Atención Primaria, 15, 21–25. https://doi.org/10.4321/s1139-76322013000300002
Register to see more suggestions
Mendeley helps you to discover research relevant for your work.