Violencia sistémica y género: disidencias y resistencias

  • Martínez Pérez A
  • Cabezas Fernández M
N/ACitations
Citations of this article
9Readers
Mendeley users who have this article in their library.

Abstract

Editorial | Editorial Violencia sistémica y género: disidencias y resistencias Systemic violence and gender: dissidence and resistance Cuando las y los representantes de los países firmantes del Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica, conocido como Convenio de Estambul de 2011, desarrollaron, con un detalle nunca visto, la clasificación de formas de violencia, debían ser conscientes de que este catálogo quedaba obsoleto nada más ser promulgado. En la investigación en torno a estas violencias, aparece una interminable galería de los horrores. La teorización sobre la violencia contra las mujeres tiene un largo recorrido dentro de los estudios feministas, del que dan cuenta sus diversas definiciones ⎯violencia patriarcal, sexista, de género o machista⎯ siempre interpeladas e inacabadas. No es nuestra intención hacer aquí una revisión conceptual exhaustiva. Queremos destacar que desde los diversos feminismos la violencia, que aquí llamamos sistémica, ha sido conceptualizada de manera cada vez más abarcadora 1. Esto es, vinculando la violencia con el sostenimiento de la dominación de género en sociedades patriarcales, con los procesos de acumulación capitalista, con la modernidad colonial, con la matriz de dominación interseccional, con la (cis)heteronormatividad y, no menos importante, con la dominación de la naturaleza. Se trata, pues, de un problema de derechos humanos que desdibuja los límites entre guerra y paz, donde está en juego el sostenimiento de la vida. Decimos que la violencia es sistémica 2 cuando no puede ser atribuida a una persona en concreto, sino que encuentra sus raíces en un sistema sociocultural que genera sus condiciones materiales de posibilidad, le da sentido y la encubre. La violencia sistémica se ejerce mediante cualquier práctica o discurso normativo cuyo efecto, intencionado o no, es dañar a colectivos subordinados. Partimos de una idea de violencia asociada a la evitabilidad del daño, sin embargo, la violencia del sistema sociocultural se naturaliza y se considera inevitable precisamente porque la tradición, la cultura o el sentido común dicen que "siempre se ha hecho así". Por otro lado, decimos que el daño no puede ser atribuido a una sola persona, tratando de trascender la dualidad victimario-víctima y asumiendo que otras muchas personas intervienen haciéndolo posible, con su silencio, con sus aplausos, con su complicidad. La violencia sistémica es, desde esta óptica, inmune a las respuestas punitivistas 3 que tanto reivindica hoy la ultraderecha, sin embargo, lejos de "crímenes y castigos" podría resolverse sustituyendo el vínculo violento por el de los afectos. Esta violencia con demasiada frecuencia se presenta como una suma de casos aislados y así se encubre su carácter estructural. Con este número especial, nuestra intención es pensar la violencia como un modo de cohesión propio de las sociedades patriarcales del capitalismo tardío que, por su misma condición sistémica, genera una multiplicidad de resistencias y disidencias.

Cite

CITATION STYLE

APA

Martínez Pérez, A., & Cabezas Fernández, M. (2022). Violencia sistémica y género: disidencias y resistencias. Methaodos Revista de Ciencias Sociales, 10(1), 6–9. https://doi.org/10.17502/mrcs.v10i1.554

Register to see more suggestions

Mendeley helps you to discover research relevant for your work.

Already have an account?

Save time finding and organizing research with Mendeley

Sign up for free