La evaluación de la calidad de vida como parte de la atención médica en pacientes pediátricos

  • Villasís-Keever M
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Citar como: Villasís-Keever MÁ. La evaluación de la calidad de vida como parte de la atención médica en pacientes pediátricos. Rev Mex Pediatr. 2022; 89(3): 93-94. https://dx. La evaluación de la calidad de vida como parte de la atención médica en pacientes pediátricos Quality of life assessment as part of the medical care in pediatric patients En los últimos años, la calidad de vida se ha constituido como una pieza fundamental para determinar el senti-do del bienestar ("sentirse bien") de los individuos o de las sociedades. Sin embargo, se requiere conocer que su medición no es sencilla, ya que es un concepto multidi-mensional en el cual se incluyen aspectos económicos, familiares, sociales, además de la salud física y mental. Por lo anterior, la Organización Mundial de la Salud ha llegado a la siguiente definición: "Las percepciones de los individuos sobre su posición en la vida en el contexto de la cultura y los sistemas de valores en que viven, en relación con sus metas, expectativas, estándares e inquietudes." Esta definición es aplicable en personas sanas, por lo que en quienes padecen de alguna enfer-medad el concepto se amplía, denominándose calidad de vida relacionada con la salud (CVRS). Lo anterior permite agregar las repercusiones que tiene la propia enfermedad o su tratamiento. 1 En general, en el análisis de la CVRS se consideran cuatro aspectos o dominios principales: físico, psicoló-gico, relaciones sociales y ambientales. Otros autores agregan la espiritualidad, la familia, la seguridad y los derechos. Además, algunos dominios pueden ser más importantes en ciertas etapas de la vida, como la autonomía e imagen corporal en los adolescentes. 2,3 La evaluación de la CVRS inició aproximadamente en la década de 1950, en pacientes adultos con cáncer, mediante la escala de Karnofsky; esta escala califica el dominio físico, al permitir conocer qué tanto un individuo es capaz de realizar sus actividades de ma-nera independiente. A partir de entonces, se han de-sarrollado múltiples escalas que incluyen los dominios señalados, pero un punto a destacar-en comparación con la escala de Karnosfky y de otras similares-, es que la CVRS debe ser calificada por el propio paciente, ya que, a pesar de las limitaciones que puede ocasionar la enfermedad (como la amputación de una extremidad o perder la capacidad para caminar), las personas se adaptan y pueden afirmar que tienen una buena cali-dad de vida. 3-5 Además, con el paso del tiempo se observó que tanto la enfermedad como la terapéutica empleada pueden causar limitaciones particulares, por lo que se generaron instrumentos específicos que miden la CVRS en pacientes con distintas enfermedades como cáncer, asma, diabetes, insuficiencia renal, etcétera. La principal ventaja de los instrumentos específicos es su sensibilidad para detectar cambios en las condiciones de los pacientes, especialmente cuando se agregan intervenciones. Por ejemplo, es posible que el equipo médico desee prolongar la vida de los pacientes modi-ficando el tratamiento, pero el cambio puede producir complicaciones, deteriorando su calidad de vida, lo cual podría no ser aceptable para los pacientes. 6 Las escalas de CVRS para pacientes pediátricos se desarrollaron años después que para los adultos y,

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Villasís-Keever, M. Á. (2022). La evaluación de la calidad de vida como parte de la atención médica en pacientes pediátricos. Revista Mexicana de Pediatría, 89(3), 93–94. https://doi.org/10.35366/109304

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